¿Qué sucede después de un despido improcedente?

Está claro que el despido es uno de los peores escenarios para un trabajador. Generalmente, las personas cuentan con el dinero del sueldo para llevar las responsabilidades económicas en orden mes a mes. Por eso aunque puede que haya una época en la que el gasto sea mayor al esperado, hay una previsión de cobro en los meses venideros que permite sentir cierta tranquilidad.

Sin embargo, hay casos en los que un trabajador debe abandonar su empleo de manera inmerecida, y es entonces cuando hay que recurrir a diferentes componentes para afrontar despido improcedente de la mejor manera posible.

Abogados para un despido improcedente

En caso de que un trabajador que no hay suficientes razones objetivas para que su jefe lo despida, puede presentar una impugnación. Para ello, existe el recurso de la papeleta de conciliación, a través de la cual se insta al empresario a revocar el despido y optar por la reincorporación del trabajador. En el supuesto de que el antiguo jefe no quiero revocar la situación, comienza el proceso judicial en el cual se analizarán las razones de ambas partes y se tomará una decisión sobre los siguientes pasos a seguir.

Evidentemente, hay diferentes tipos de despido según hayan tenido lugar los hechos. Por ejemplo, en el despido procedente, se esclarece que existían causas objetivas suficientes para justificar la finalización del contrato. Por otro lado, el despido nulo tiene lugar cuando la causa iba en contra de las libertades y derechos fundamentales del trabajador, como suele suceder en casos de maternidad y lactancia.

En cuanto al despido improcedente, suele tener lugar cuando las razones que aporta el jefe no son suficientes para justificar el despido o porque no se ajusta a los requisitos y formales y legales.

El papel de un buen abogado laboralista

No todos los asuntos legales requieren la asistencia de un abogado. Generalmente, una persona que desea reclamar una multa de tráfico menor no necesita un abogado. Otro ejemplo de cuando un abogado no es necesario – o incluso permitido en la mayoría de las jurisdicciones – es cuando usted tiene un caso en la corte de reclamos menores. Pero, hay muchos otros asuntos legales en los que contratar a un abogado sería una buena idea, como cuando recibes una carta de despido.

Una situación en la que siempre es buena idea contratar a un abogado es cuando usted ha sido acusado de un delito. Los crímenes conllevan varias sanciones, incluyendo multas y posibles penas de cárcel, así como una marca en su expediente. Debido a las consecuencias asociadas con ser condenado por un crimen, es de su interés contratar a un abogado para que lo defienda. Y si no puede pagar un abogado, se le puede asignar un defensor público. El hecho de que usted tenga un derecho constitucional a un abogado defensor en un caso criminal debe decir que es en su mejor interés para contratar uno cuando se enfrentan a cargos criminales.

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