Peluches térmicos que ayudan a conciliar el sueño

Últimamente se han leído algunas polémicas sobre el tema de cómo conseguir que un bebé duerma. Muchas madres se declaran víctimas del método Estivill. La polémica arraiga básicamente en si hay que dejar que el bebé llore o no; si esto es correcto o si no es bueno. El famoso método Estivill propugnaba esto de dejarlo llorar. Y ahora algunos padres y algunos psicólogos advierten de las posibles malas consecuencias de hacerlo. De hecho, el mismo Estivill comentó que su método era para niños a partir de tres años.

Sin entrar en la polémica, lo único que quiero es compartir una buena práctica para ayudar bebés a dormirse, basada en mi propia experiencia y en la Programación Neurolingüística, además del truco de los warmies, claro. Porque como veréis, mi manera de entender este acto no es la de poner a mi hijo a dormir, sino la de ayudarlo a dormirse (cosa que es muy diferente).